La ruta de los Siete Valles Colgantes del Algarve

Hay senderos, al norte, hechos de bosque, niebla y verde. 

Hay senderos, muy al sur, que se visten con los amarillos de la arenisca y el azul intenso del mar. 

Ese es el caso de la ruta de los Siete Valles Colgantes del Algarve, en Portugal. Una ruta que, gracias a sus formaciones geológicas, es tan especial que ha sido reconocida como la ruta de senderismo más hermosa de Europa.

Qué hace única la ruta de los Siete Valles Colgantes

Yo no sabría decir si la ruta de los Siete Valles Colgantes del Algarve es la más hermosa de Europa. Es más, sinceramente no creo que haya una ruta más hermosa ni creo que se puedan comparar recorridos naturales de lugares diferentes.

Lo que sí sé seguro es que la ruta de los Siete Valles Colgantes es de las más bellas que se pueden realizar entre los senderos costeros.

La singularidad de este sendero portugués queda patente en varios aspectos:

1. Unas formaciones geológicas muy especiales.

El elemento más atractivo de la ruta de los Siete Valles Colgantes del Algarve es puramente geológico: la sucesión de algares que vamos a ir encontrando en el camino

En realidad los algares son tan llamativos en esta zona del Algarve, que han dado nombre a toda la comarca. Sí, la palabra Algarve procede etimológicamente de algar. Su inicio delata su origen árabe, al-garb, es decir, oeste.

Los algares se formaron hace millones de años, cuando todo era un gran océano. Los fósiles de animales marinos de concha formaron la roca calcárea que, al quedar al descubierto, fue erosionándose con la lluvia, el viento y la fuerza del mar. Lo curioso es que, por las características de la roca, buena parte de esa erosión se realizó en vertical formando un increíble entramado de túneles y pozas a diferentes a lo largo del acantilado.

algar de la ruta de los siete valles colgantes del algarve

De manera inevitable, la erosión y la fuerza del mar hicieron que muchos de estos algares se derrumbasen, creando estos valles colgantes que aparecen en el nombre de la ruta.

El nombre de la ruta en portugués es Percurso dos Sete Vales Suspensos. Y quizás se trate de una mala traducción, pero más que siete valles suspendidos, lo que nos encontramos son siete valles escondidos entre las altas rocas que el sol hace brillar de un amarillo intenso.

2. Un recorrido que trascurre por encima del acantilado

Una de las particularidades de este camino es que apenas se aparta de la línea de costa. El mar, con toda la fuerza del Atlántico batiendo abajo, es siempre un elemento constante, al que se puede llegar bajando en determinados lugares a pequeñas calas escondidas.

De hecho, el tramo que recorre la ruta de los Siete Valles Colgantes es la más abrupta del sur del Algarve, suavizándose hacia el este en amplias playas a medida que nos acercamos a la desembocadura del Guadiana y manteniendo su fiereza hacia el oeste hasta llegar al Cabo San Vicente.

 

sendero de la ruta de los siete valles colgantes

 

3. Una ruta de naturaleza…… y también de sol y playa.

Incluso en invierno, el clima del sur de Portugal permite realizar rutas de naturaleza en las que disfrutar de un paseo por la playa. 

Pero estando en el Algarve, típico destino de sol y playa, no hay que olvidar que en pleno verano esta ruta, que tiene poca sombra, puede ser tortuosa por el calor. 

Pues no hay problema: las calas que se han formado con los siete valles suspendidos permiten un merecido baño. Y las posibilidades de hacer deportes acuáticos, como recorridos en kayak, o dar un paseo en barco son una relajante elección a tener en cuenta. 

Nosotros, que fuimos en diciembre, no nos privamos ni de mojarnos los pies en el Atlántico, ni de dar un paseo en barco para ver el famoso algar de Benagil.

playa en la ruta de los siete valles colgantes

 

Cómo realizar la ruta de los Siete Valles Colgantes del Algarve

A mí me encanta ir al Algarve en invierno. De hecho, creo que en muy pocas ocasiones he ido en verano.

Esta ruta la realizamos un fin de semana de diciembre y la maleta iba llena de ropa de abrigo, bufandas y gorros, por la experiencia de rutas anteriores en esta zona, en la que el viento suele soplar con bastante fuerza.

Pues fallamos estrepitosamente en nuestro outfit. Hizo bastante calor. De hecho, un escocés con el que nos cruzamos, en camiseta de tirantes y pantalón corto, se rió un rato de nosotros diciendo que los italianos éramos increíbles con la ropa que nos poníamos en invierno, que si fuésemos a Escocia nos íbamos a enterar.

En fin, que con capas de ropa amarradas a la cintura, hicimos un camino que en verano sólo es aconsejable a primeras horas de la mañana, y con bañador como prenda indispensable.

Empezando la ruta
A mitad de la ruta

Los datos más técnicos

Pero vamos a los datos importantes para que podáis disfrutar de la ruta de los Siete Valles Cogantes.

  • Acceso
  • Recorrido
  • Accesibilidad

La ruta de los Siete Valles Colgantes puede iniciarse en cualquiera de los accesos a las playas que están en su recorrido. Pero para hacer el sendero en su totalidad, lo ideal es comenzar en la Praia de Vale Centeanes y terminar en la Praia da Marinha.

En la Praia de Vale Centeanes hay un parking gratuito (al menos en invierno), pero con pocas plazas.

La ruta tiene unos 6 kilómetros aproximadamente, pero hay que tener en cuenta que no es circular. Por lo tanto, a no ser que se disponga de un vehículo de apoyo, son unos 12 kilómetros.

Es una ruta sin pérdida, ya que es un camino bien balizado y, como ya hemos dicho, paralelo a la costa.

Es recomendable llevar agua e incluso algo de comer, ya que en temporada baja sólo en la playa de Benagil hay un pequeño bar abierto. En verano puede que haya algún otro.

Es un recorrido de dificultad media/baja. Sin grandes desniveles.

Sin embargo, no es accesible para personas en silla de ruedas, ya que cuenta con tramos de escaleras (de hecho, justo al empezar hay una bastante larga) e irregularidades del terreno que hay que salvar.

Personas con movilidad reducida podrían hacerla con ayuda, o bien centrarse sólo en algunos tramos accediendo desde las urbanizaciones.

Los lugares de más interés en la ruta de los Siete Valles Colgantes

Es muy difícil hablar de lugares de más interés en esta ruta, ya que su belleza queda patente desde el primer momento hasta el último. Los acantilados, el mar, la sorpresa continua de una playa, una poza con paredes de todas las tonalidades del ocre y el rojo… todo se alía para que este recorrido sea único.

Sin embargo, hay en ese sendero enclaves que impresionan, como éstos:

Valle de Rocha Brava

Después de disfrutar del primer valle colgante, el de la playa de Vale dos Centeanes y pasar entre paredes de amarilla arenisca y vertiginosos acantilados, se llega al Vale de Rocha Brava y el tiempo de andar pasa a ser tiempo de contemplación del hipnótico vaivén del mar abajo, y las miles de oquedades que se han ido formando en las rocas del acantilado.

El valle de rocha brava, el segundo de los siete valles colgantes

 

El Faro de Alfanzina

Un faro de unos 15 metros de altura, el faro de Alfanzina, nos recuerda que el Algarve es la antesala del Mediterráneo, y que el tráfico marítimo por la zona es considerable.

Con su remate rojo destaca sobre el verde del monte bajo que cubre esa parte del recorrido. Su visión nos acompaña en el recorrido de todo el cabo de Carvoeiro.

Faro de Alfanzina en la ruta de los siete valles colgantes

 

La playa de Carvalho

Hay varias playas a las que se tiene acceso.

De hecho, desde el propio Carvoeiro se tiene acceso a un extra de esta ruta: el Algar Seco de Carvoeiro. Nosotros pensamos hacerlo a la vuelta, pero la inminente puesta de sol y el miedo a que se hiciera de noche nos lo impidió. De todos modos, os lo aconsejo porque su piscina natural y las vistas desde el algar son magníficas.

Pero sí que bajamos a una playa que nos encantó. Para empezar su acceso, por un túnel excavado en la roca, ya es muy bonito. Y luego, verse allí, con la arena tan fina, las paredes talladas y el mar azul con el pináculo a la entrada de la cala…. qué se puede decir.

Playa de Carvalho en la ruta de los siete valles colgantes

 

Los algares

Una de las mayores sorpresas del camino es ir encontrando esas pozas de mil colores, que huelen a mar y suenan a rugido de olas.

Algar de la ruta de los siete valles colgantes

Y, entre ellos, el más espectacular, si es que eso es posible: el algar de Benagil.

Benagil es una pequeña playa. La única a lo largo del recorrido que tiene un bar abierto en invierno. 

Su joya es el algar que se encuentra a sólo unos metros de la línea del acantilado que sigue a la cala. Es una auténtica maravilla de la naturaleza, tanto por sus dimensiones como por los juegos de luz desde su abertura en el techo.

Yo soñaba con poder acceder al algar a solas, bajándome en su pequeña playa, para disfrutar de los juegos de luces y sombras. Pero nada. Ir en invierno tiene ciertas desventajas, y el acceso a nado (que de cualquier forma no recomendaría por las fuertes corrientes del mar) o en kayak no eran posibles.

No nos quedó otro recurso que el de contratar la visita guiada en barca, tours que tienen la norma de no poder bajar a los pasajeros. La verdad es que, a pesar de esta gran desventaja, disfrutamos mucho del mar y del recorrido. Y al menos nos consolamos con haber podido ver, aunque sólo fuera por unos momentos, el algar de Benagil.

 

El Algar de Benagil en la ruta de los siete valles colgantes

 

La playa da Marinha

El final del recorrido nos espera con una de las playas más hermosas del Algarve: la playa da Marinha.

Las rocas con formas caprichosas protegen una ancha cala, la mayor de todas, de arena suave y mar tranquilo.

Playa da Marinha la última de la ruta de los siete valles colgantes

 

Recursos de viaje

Los enlaces que vienen a continuación, y algunos de los que has encontrado en este post, son de nuestros afiliados.

Pulsar en ellos no supone ningún coste para ti, incluso puede beneficiarte en algunos casos. A cambio, el blog recibirá una pequeña comisión que ayudará a seguir ofreciéndote contenido gratis.

Recursos para planificar el viaje:

Y para ver descuentos y promociones especiales, no dudes en entrar en la página de Promos. ¡Hay ofertas que te interesarán!

El outfit perfecto para realizar la ruta de los Siete Valles Colgantes requiere de una buena consulta del clima  😉  Así que no sé si os servirá de inspiración mi look negro total. Os aseguro que no era la intención. 

En cualquier caso, ropa deportiva, botas con buen agarre, y un cortavientos es siempre necesario.

Post relacionados

¿Te ha gustado este post? Concede estrellas y no olvides comentar
5/5

Deja un comentario

Nuestra web utiliza cookies para mejorar tu experiencia al navegar por el blog. Si continúas aquí nos indicas que aceptas las mencionadas cookies y que aceptas nuestra política de cookies, pincha el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir arriba